Donald Trump vs los Republicanos: ¿Sigue siendo su representante?


Desde el 20 de marzo de un ya lejano 1854 el Partido Republicano se erigió como una de las dos fuerzas políticas que alternarían la presidencia del que, incuestionablemente, es el país más influyente del mundo (una figura más clara en el siglo XX que en el XXI). Grandes personajes ostentaron el poder, siendo el más emblemático Abraham Lincoln, el presidente que liberó a los esclavos en Estados Unidos con tal convicción y firmeza que llevó su cruzada incluso a una Guerra Civil que marcó la historia norteamericana.

Cara y sello del Partido Republicano. ¿Alguien cree que Trump sea similar al reformador Abraham Lincoln?

Ese enfrentamiento que dividió a los Estados Unidos era tristemente necesario para abolir la esclavitud, aunque se sabe que defenestrar el racismo es, todavía, una tarea inconclusa en el país del Tío Sam. Hoy, otro presidente, que no tiene ni punto de comparación con Lincoln, se empeña en polarizar a estos EEUU tan beligerantes en la actualidad. ¿Cuál es el objetivo de este enfrentamiento? ¿Luchar por la igualdad entre los estadounidenses? ¿Proteger a la población más necesitada y empobrecida de los Estados Unidos? No, tajantemente no. Donald Trump no es un Abraham Lincoln, y en realidad, de los presidentes republicanos se perfila como uno de los peores. Acaso, Richard Nixon con todo y sus (verdaderos) fraudes electorales no consiguió un nexo con la China comunista (que el propio Trump ha dinamitado en su gobierno), hasta se puede comprender la bélica e invasiva reacción de un George W. Bush luego de los atentados del fatídico 11 de setiembre del 2001 (ojo, lo comprendo, no respaldo las cruentas guerras contra Irak y Afganistán y, mucho menos, las torturas y crímenes contra la humanidad que se cometen en Guantánamo). Trump está uno o varios escalafones debajo de Nixon o Bush, a gusto de este periodista.

Un magnate ligado a algunos de los personajes más oscuros de los Estados Unidos, como Roy Cohn o Jeffrey Epstein (aunque, para ser justos, el fallecido millonario que abusaba de adolescentes era también cercano a los demócratas Clinton). Un obvio racista, recuerden sus pedidos de pena de muerte contra los chiquillos falsamente acusados de violación a fines de los 80, algo que desde su gobierno evidenció en más de una ocasión. Además, nos mostró los peores rasgos y remanentes que la humanidad procura eliminar, como son el chauvinismo, la bravuconada y el abuso en todo ámbito social. Porque si lo analizamos en un esquema tan simple cuál es el rol de Donald Trump en una caricatura tan elemental como la de Popeye. ¿Será el valiente marinero o el matonesco Bluto? Hasta los más entusiastas republicanos saben esa respuesta.

Inicié esta columna hablando del Partido Republicano y no de Donald Trump adrede. Básicamente porque es importante, yo diría imprescindible, marcar diferencias y límites en el actual escenario político y mundial. Trump es tanto presidente (en ejercicio) como dos veces candidato republicano, sin embargo para los referentes del partido del “elefante” el actual residente de la Casa Blanca es un outsider. En concreto un foráneo, para los peruanos ese término resulta muy similar al de Alfredo Barnechea en las elecciones de 2016 (nuevamente, es oportuno explicar que no estoy comparando al político peruano con Donald Trump, sino a la anómala situación de lanzar a un agente externo como candidato de un partido ya establecido- Barnechea representó a Acción Popular sin ser parte de la agrupación fundada por Fernando Belaunde). Según lo que se viene trasluciendo en las últimas horas, tras el triunfo de Joe Biden, Trump es más que nunca un “outsider” de los republicanos.

Joe Biden, presidente electo de los Estados Unidos. Donald Trump no lo reconoce, ¿El Partido Republicano lo hará?

En los próximos días se le viene la verdadera prueba de fuego al Partido Republicano, tienen que convencer a su presidente de dejar de seguir dividiendo a un país azotado por una pandemia que para su parasitario líder es una broma (claro, todos quisiéramos tener las atenciones médicas que él recibió cuando se contagió de ese “virus inexistente”). El tiempo sana heridas, la gente olvida, pero ahora se necesita que la agrupación republicana recuerde sus raíces y asuma una postura. ¿Son los republicanos de Abraham Lincoln o de Donald Trump? En este contexto no se puede ser las dos cosas. ¿Quién es más fuerte? ¿El millonario bravucón o el partido con casi dos siglos de historia?

Manuel Salazar Ordoñez

Categorías:PolíticaEtiquetas: , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: