Karate Kid (1984), el clásico cinematográfico que nunca dejó de estar con nosotros


A una película se le considera un clásico no por los premios acumulados, ni por las grandes estrellas que la protagonizan, sino por su permanencia en el imaginario colectivo. Es así como filmes con actores y actrices casi desconocidos (por lo menos en ese entonces) se convierten en súper taquilleras. Hay muchos y variados casos, sólo por mencionar a algunas ochenteras: Flashdance, Pesadilla en Elm Street o, la que nos ocupa en esta columna, Karate Kid.

Daniel San y Johnny Lawrence en una gráfica de Karate Kid (1984) que parece cimiento de la serie Cobra Kai

La cinta donde un adolescente se muda, junto a su madre, de Nueva Jersey (un estado estadounidense que es constante blanco de bromas en la cinematografía gringa) a Los Angeles, para sufrir bullying por unos chicos de su escuela practicantes de un karate sumamente violento y agresivo. Todo degenera en tremendas golpizas cuando el muchacho empieza a salir con la ex enamorada del líder de los karatecas abusivos, hasta que el viejo portero de su edificio lo rescata de sus acosadores y les da una muestra de artes marciales a cinco de los vándalos. El resto de la historia es conocida.

Este primer filme, protagonizado por el joven Ralph Macchio (como el aprendiz Daniel San o Daniel Larusso) y Noriyuki Pat Morita (1932-2015, el Señor Miyagi), motivó hasta tres secuelas. Karate Kid: El Momento de la Verdad Continúa (1986) llevó a los protagonistas a Okinawa (Japón) donde Miyagi debe enfrentarse con su pasado, un viejo amor y una vieja rencilla. Esta segunda parte mantuvo el nivel de la original, aunque por momentos pierde ritmo y emoción por centrarse en las tradiciones japonesas que merecían un marco más adecuado. Karate Kid III (1989) marca el reencuentro de Daniel San con el dojo Cobra Kai que lo acosó en la primera entrega de la saga, esta vez debe enfrentarse al malvado sensei John Kreese (Martín Kove), a su acaudalado amigo Terry Silver (Thomas Ian Griffith) y a un nuevo y todavía más violento karateca. Fue una cinta bastante olvidable. El Nuevo Karate Kid (1994) buscó resucitar la franquicia manteniendo únicamente a Pat Morita, se cambió de director de John G. Avildsen (responsable de Rocky I y Rocky V, además de las tres primeras Karate Kid) y tampoco estuvo Macchio, reemplazado por una adolescente. La película fue un fiasco, sin embargo es importante subrayar que fue el primer rol cinematográfico de una de las mejores actrices de los últimos tiempos: Hilary Swank. Al remake estelarizado por Jackie Chan y el hijo de Will Smith, Jaden Smith, en 2010, realmente no es parte de la saga por múltiples motivos: en realidad debió llamarse Kung Fu Kid.

Los secretos del éxito de la saga de Karate Kid son la dinámica entre el maestro y el discípulo, la confrontación entre la ideología correcta y la incorrecta del karate y la buena selección de actores y actrices. Estos atributos se fueron volviendo repetitivos de película a película extinguiendo el atractivo de la franquicia. Sin embargo, por lo menos la primera y la segunda cintas se han mantenido con ese estándar de clásicos que motiva a quedarse viéndolas cada vez que las programan en el cable o seleccionarlas en las parrillas de streaming que las contienen. Es esta constancia la que se ve reflejada en el suceso de la serie Cobra Kai, lanzada por el streaming de YouTube en 2018 con una segunda temporada en 2019, y que en los últimos días relanzó con mucho éxito Netflix que estrenará su tercer ciclo en 2021.

Ya en este blog hemos comentado las primeras entregas de Cobra Kai, por lo que es ocioso repetirme aunque les invito a leer el análisis de la primera y segunda temporadas. Sin embargo y aunque se espera que poco a poco se instalen elementos de las otras películas de Karate Kid, esta serie se basa casi exclusivamente en el filme de 1984. Al punto que el protagonista principal es William Zabka, el actor tras el principal hostigador de Daniel Larusso, Johnny Lawrence. Su reencuentro con Daniel es explosivo, y sus alumnos de karate le otorgan ese estilo adolescente que capturó la esencia de la original Karate Kid. Si no la pudiste ver por YouTube, no la dejes pasar en Netflix donde ya es número 1 en preferencias.

El vínculo entre Ralph Macchio y el fallecido Pat Morita fue una de las claves de este clásico fílmico

Para complementar esta columna, quisiera hablar del gran ausente, el recordado Noriyuki Pat Morita, el Señor Miyagi no puede ser parte activa de Cobra Kai pues el actor nacido en California murió en 2005. Muchos creen que Morita fue básicamente el Señor Miyagi y nada más, pero se trata de un intérprete que participó de dos de las comedias televisivas más famosas entre los 70 y los 80: M.A.S.H. y Happy Days. Además, dio su voz al emperador chino de la cinta animada de Disney Mulan. Su rol del maestro de Daniel San le mereció una nominación al Oscar. Lo que no hace más que darle mayor relevancia al Karate Kid de 1984.

Manuel Salazar Ordoñez

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