Este 28 de julio nos agarra en crisis, pero la esperanza se erige


El Presidente Martín Vizcarra reconoce, no le queda otra, que estamos viviendo una de las principales crisis de nuestra historia. Esto es evidente, desde el punto de vista sanitario, económico y laboral. La pandemia del COVID-19 nos ha tocado la vida y ha muchos se las ha arrancado. No es un 28 de julio que de para celebraciones, más allá de ser un momento que podemos vivir con la luz de la esperanza.

vizcarra

Hemos sido testigos en estos meses de actos heroicos como el de médicos y enfermeras que han puesto sus vidas en constante riesgo para salvaguardar las de muchos de sus compatriotas. Las Fuerzas Armadas, pese a algunos excesos, han garantizado la seguridad de los peruanos. Los periodistas han ido al encuentro de la información muchas veces exponiendo su propia seguridad. Así, el Perú se puso de pie para contrarrestar una crisis sanitaria que hubiera podido ser mucho peor.

Existen varias voces que indican, sobretodo desde las redes sociales, que proclaman un fracaso total en la lucha contra el COVID-19. Esto se puede analizar, pero desde esta tribuna creo firmemente que la situación pudo haber sido bastante peor. En el discurso de Vizcarra se mencionaron varias reformas que buscan sostener las bases de nuestro país, claro que ante la gravedad de nuestra situación son remedios que difícilmente van a llegar a curar las lesiones en el sector económico o de trabajo. La crisis sanitaria no se detiene, en las últimas semanas vimos el incremento dramático de la mortandad en cifras que se esclarecieron y se asemejan más a lo que el ciudadano común percibía con cada vez más muertes que uno se iba enterando.

En el discurso presidencial también se mencionó la corrupción, presente enmedio de esta crisis. Era necesario referir las corruptelas porque han aparecido desde todos los niveles en esta pandemia. Como aves de rapiña muchos procuraron sacar provecho de los peores momentos para peruanos y peruanas. Esa es la más fea cara de nuestra sociedad, aquellos que le meten zancadillas al Perú y hoy son los menos indicados para ni siquiera darse un abrazo patriótico.

Es en tiempos de adversidades donde surgen los verdaderos valores de superación. Por ello, en estas Fiestas Patrias no debemos perder la esperanza. Hacer patria no es sencillo, debemos ponernos a prueba siempre y ahora las pruebas son de los más complicadas.

Feliz 28 de Julio y mejores tiempos por delante

Manuel Salazar Ordoñez

Categorías:Coyuntura, Fiestas, PolíticaEtiquetas: , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: