¿A quién se le ocurrió nombrar a Galactus como Alberto, el Hambriento? Malas traducciones de los cómics


Los 4 Fantásticos y otros de los principales superhéroes de Marvel Comics se han enfrentado al temible Galactus, Devorador de Mundos, incluso se vocea a esta monumental entidad cósmica como uno de los principales villanos de las próximas películas de los Avengers. Pero, ¿sonaría igual de terrible si lo conociéramos como: Alberto, el Hambriento?

billybatson

A Billy Batson, el niño que se transforma en héroe al decir Shazam¡, le pusieron Memo Batson. Memo en España es como decir “tonto”

Esta introducción que puede parecer una broma no lo es tanto, los lectores españoles estuvieron expuestos a esta insufrible traducción (realmente sería más una interpretación, pues las traducciones buscan ser exactas) del nombre de Galactus. Después de semejante afrenta, ahora entendemos mejor que Alberto… digo Galactus le tenga tanta hambre a la Tierra. En los últimos tiempos, varias editoriales (destacando algunos ejemplos de Argentina y de España) han optado por no traducir los nombres propios de los personajes. Así, por ejemplo, ya logramos enterarnos que la identidad secreta de Batman es el millonario Bruce Wayne, y no Bruno Díaz, la de Nightwing es Dick Grayson y no Ricardo Tapia y un largo etcétera sobretodo en lo referido a los nombres de los héroes detrás de las máscaras.

Quizás una de esas “identidades secretas” era la más graciosa. En México, la recordada Editorial Novaro, nombró al niño Billy Batson (que al gritar Shazam! se convierte en el poderoso Capitán Marvel) como Memo Batson. Lo malo es que en muchos países hispanoparlantes “memo” equivale a tonto, necio o bobo. Era como hacerle bullying al pequeño Batson, sin tener en cuenta que podría transformarse en un ser con los poderes del propio Superman. En sentido contrario, al piel roja compañero del Llanero Solitario lo conocimos como Toro, aunque su nombre real en inglés es Tonto. Aquí sí fue muy atinada la interpretación.

Uno de los primeros horrores de traducción data de 1940, cuando la Hispano Americana de Ediciones llevó al clásico Superman a los niños españoles. Al Último Hijo de Kripton lo llamaron Ciclón, el Superhombre. Ni Lex Luthor se hubiera atrevido a tanta maldad. Ciclón era proveniente del planeta Criptón, pasaba el tiempo como el reportero Carlos Sanz, empleado del diario La Jornada. ¿Estamos refiriéndonos al mismo personaje? Lamentablemente, sí. Pero, si esto fue en una época primigenia de los cómics, hay otros motes que han persistido a pesar del tiempo. A Daredevil todavía lo reconocen en algunos lares como Dan Defensor. En otros lo llaman Diablo Defensor (es una ligera mejoría) o Diabólico (esa puede pasar).

Regresemos con Los 4 Fantásticos, pues las interpretaciones de sus nombres son de las más pintorescas. A Reed Richards se le conoció como Enrique Ricardo, a su esposa Sue Storm la nombraron Susana Sánchez, al hermano de ella Johnny Storm le pusieron Juan Sánchez. Sin embargo, el más castigado del cuarteto creado por los recordados Stan Lee y Jack Kirby fue The Thing. La traducción exacta sería La Cosa, pero le pusieron La Mole. Y, para colmo de males, su nombre real Ben Grimm fue castellanizado como Benito Gris. Ya puedo verlo furibundo y diciendo: ¡Es la hora de los golpes (o tortas como le ponían los españoles)!. Hablando de estos tradicionales gritos de batalla de los forzudos de Marvel Comics cómo les suena ¡La Masa aplasta! Feo no, suena a desastre de repostería. Es que al Increíble Hulk lo rebautizaron como La Masa en España y México.

Iniciamos esta columna hablando de Alberto, el Hambriento. ¿Les suena Oscuranto? Pues se trata de otro poderoso destructor interplanetario, esta vez de la editorial DC Comics. Me refiero a Darkseid. Y, siguiendo con esta casa editora y sus personajes mal interpretados, a Wonder Woman se le llamó mucho tiempo como Marvila y su identidad secreta era la de Diana Pérez, ¿costaba mucho dejarla como el original Diana Prince? En la serie de televisión de los 60, interpretada por Lynda Carter se le tradujo bastante adecuadamente como Mujer Maravilla y se le mantuvo el alter ego exacto. Ojo, no solamente los hispanoparlantes tenemos traducciones peculiares, a Batman los suecos le llaman Läderlappen. La traducción al inglés de este nombre sueco sería Leather Flap o Trozo de Cuero en español. Realmente es un misterio digno de una pesquisa del propio Caballero de la Noche averiguar el motivo de esta interpretación.

A Hulk lo llamaron La Masa, a The Thing La Mole, a Batman en Suecia se le conoció como Läderlappen y a Superman, Ciclón El Superhombre en la España de los años 40

En esta columna he querido compilar algunas de las más extrañas traducciones o interpretaciones de los personajes de cómics. Quedan varias en el tintero, como los variados nombres de Wolverine al castellano: Guepardo, Lobezno y los francamente ridículos Aguja Dinámica y Glotón. Aunque el insuperable es Emilio Garra. A Peter Parker lo llamaron Pedro Márquez y a The Avengers les pusieron Los Invencibles del Siglo XX, es decir, en su mejor momento cinematográfico a Iron Man y compañía los querían desfasar.

Manuel Salazar Ordoñez

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