El James Bond que se hartó del 007 con sólo una película


Curiosa historia la del australiano George Lazenby y su fugaz rol de James Bond en la sexta película de la dilatada franquicia, 007: Al Servicio Secreto de su Majestad (On Her Majesty’s Secret Service, 1969). Es, de la saga oficial (existen producciones de Bond no realizadas por sus auténticos propietarios fílmicos, Albert R. Broccoli y Harry Saltzman) el único actor que encarnó al Agente 007 sólo por una ocasión y no quiso repetir el plato.

bond2

Afiche de 007: Al Servicio Secreto de su Majestad, la única película de James Bond que protagonizó George Lazenby

Hay que ponerle un poco de contexto a esta historia, desde 1962 se venían estrenando con singular éxito las películas del agente con licencia para matar, partiendo con 007: El Satánico Dr. No y con prácticamente un lanzamiento anual hasta 007: Sólo se Vive Dos Veces (1967). Todas ellas con el escocés Sean Connery dando vida a la que es considerada, con entera justicia, la mejor de las interpretaciones de James Bond. Sin embargo, después de cinco filmes la relación entre Connery y la dupla de Broccoli y Saltzman era ya insostenible. El actor estaba harto del furor de las fanáticas del espía creado por el novelista Ian Fleming, incluso le habían destrozado la ropa en plena calle. Además, anhelaba tener nuevos desafíos actorales.

Por otro lado, estaba George Lazenby. Un hombre que según contó años después tenía su propia experiencia con Bond, había llevado a una chica a ver 007: El Satánico Dr. No y terminó siendo una cita frustrada. Su pareja salió del cinema tan embelesada con la performance de Sean Connery que ni el propio Lazenby de carne y hueso pudo eclipsar al 007 del celuloide. No obstante, el actor y modelo australiano también dio otra declaración en la que admite nunca haber visto otra cinta de James Bond más allá de 007: Al Servicio Secreto de su Majestad que protagonizó. ¿Cuál es la verdad? No importa mucho para el relato que estoy contando, pero estas confesiones contradictorias sí sirven para sacar una idea de la peculiar forma de ser de George Lazenby.

Los productores de las cintas de James Bond estaban desesperados por encontrar al sustituto de Sean Connery que ya había pateado el tablero. Cuando se presentó al casting un hombre que se autodenominaba como el propio Bond. Es decir, ya venía caracterizado, hasta con el Rolex Submariner 65 y un traje que el mismísimo Connery había encargado y rechazado. Se trataba de George Lazenby, quien en su afán de ser el nuevo 007 había hasta inventado unas actuaciones en películas checas y asiáticas. Todo este aplomo convencieron a Broccoli, Saltzman y al director Peter Hunt. De esta manera, Lazenby, cuya experiencia ante cámaras se limitaba a spots publicitarios, se convirtió en el sucesor de Sean Connery como el Agente 007, que respondía al nombre de Bond, James Bond.

Durante el rodaje de 007: Al Servicio Secreto de su Majestad todo parecía andar sobre ruedas. Los problemas eran nimios y superables. Quizás uno de los más anecdóticos fue cuando los productores decidieron poner a prueba la virilidad de George Lazenby llevando una mujer a su habitación de hotel. De esa práctica, que hoy causa más indignación que otra cosa, el actor salió airoso. Sin embargo, un hombre iba a destrozar el idilio entre James Bond y su nuevo intérprete. Se trató del irlandés Ronan O’Rahilly, todo un tótem de la contracultura británica. No tardó en convencer a Lazenby que el 007 era parte de una perspectiva vetusta, misógina y con olor a naftalina. Que era el momento de seguir a otros íconos como Dennis Hopper y su look de hippie motociclista de Easy Rider. En conjunto, era el momento del “peace and love” y no de la guerra cuyo símbolo bien podría ser el letal Bond.

Tras ese shock contracultural, George Lazenby no sólo contrató a O’Rahilly como su agente, sino que se presentó al avant premiere de 007: Al Servicio Secreto de su Majestad con barba y el cabello crecido, es decir, marcó distancias con la apariencia sublime del Agente James Bond. Además, soltó una perorata sobre el carácter bélico y brutal del 007, prácticamente poniendo en sobreentendido que nunca más se ceñiría el esmoquin del espía más famoso del sétimo arte. En muchas de las entrevistas que Lazenby brindó a posteriori sostuvo que fue él quien decidió no volver a encarnar al mítico personaje, y la verdad nadie se ha esforzado por contradecirlo. Tras el moderado éxito del filme, Albert Broccoli y Harry Saltzman convencieron a Sean Connery para que protagonizara otro capítulo de la saga, 007: Los Diamantes son Eternos, luego vendría Roger Moore con sus siete cintas Bond, Timothy Dalton (a mi juicio, el peor de los 007) y sus dos filmes, las cuatro aventuras de Pierce Brosnan y el actual James Bond, Daniel Craig, que este 2020 debería estrenar su quinta película de la franquicia.

¿Qué pasó con la carrera cinematográfica de George Lazenby? Lo suyo ya fue mala suerte, logró ser contratado para la película hongkonesa Juego de la Muerte, sí amigo lector, la cinta inconclusa de Bruce Lee. Pero, Lazenby no logró filmar las escenas de pelea con Lee que podrían haberlo reimpulsado a la fama, dado que el legendario actor de origen asiático murió sin acabar la filmación. Al ex 007 simplemente lo editaron de la cinta. Todo pudo ser diferente para George Lazenby, pues tenía un contrato dilatado con la productora de las películas de Bruce Lee, Golden Harvest, y en realidad sí apareció en cuatro cintas, pero con los tristemente recordados sustitutos de Lee. Ése sí fue el final de la carrera cinemera de Lazenby.

bond1

George Lazenby junto a los otros actores que personificaron a James Bond, Sean Connery, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y el actual Daniel Craig

Algunos datos finales, 007: Al Servicio Secreto de su Majestad no es para nada un filme innombrable en la filmografía del 007. Para algunos cineastas como Christopher Nolan (responsable de la mejor trilogía de Batman y de filmes elogiados como Dunkerque o Interstellar) y Steven Soderbergh (Erin Brockovich y Sexo, Mentiras y Videotapes) es la mejor de las cintas de James Bond. Otro que salió ganador fue Sean Connery, que con su regreso como Bond en Los Diamantes son Eternos firmó un contrato que le garantizaba protagonizar la película La Ofensa (1973) que le abrió las puertas a roles más exigentes en el cine.

Manuel Salazar Ordoñez

Categorías:PelículasEtiquetas: , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: