El Exorcista, la película que tras 47 años sigue aterrorizando


Hay películas que a pesar del paso de los años no pierden nada de su calidad, un ejemplo de ello es el clásico de terror El Exorcista (1973). La cinta que narra la posesión diabólica de una inocente niña de 12 años (interpretada por una inolvidable Linda Blair) y su posterior exorcismo tiene escenas que permanecen en el imaginario colectivo de los cinéfilos del mundo.

elexorcista1

Max von Sidow (recientemente fallecido) y Linda Blair en recordada escena de El Exorcista (1973)

Un gran mérito de El Exorcista es haber mantenido al autor del bestseller en que se basa la trama, William Peter Blatty, como el guionista del filme. Un total acierto que se vio reflejado en el Oscar a Mejor Guión Adaptado que recibió la película. Incluso, Peter Blatty (que falleció el 2017) llegó a dirigir El Exorcista III (basada en su propio libro Legión), sin duda la mejor secuela de la saga y, sinceramente, la única necesaria. En la cinta original se plasma esa atmósfera claustrofóbica dentro de la habitación de la niña Reagan.

Pero, El Exorcista también logra sumergirnos en la podredumbre y corrupción que embarga a una metrópoli, se escogió el barrio de Georgetown (Washington D.C.) aunque pudo haber sido cualquier otra ciudad. Asimismo, nos deja escenarios imperecederos como la escalera urbana desde donde es arrojado el Padre Damien Karras (Jason Miller), es tan popular que incluso ya está considerada como una atracción turística de la capital norteamericana.

Tres años después del estreno de El Exorcista se estrenó La Profecía (The Omen), otro clásico del cine de terror vinculado a fuerzas demoníacas. Sin embargo, en cualquier votación popular El Exorcista siempre estará por delante de La Profecía, considerada al nivel de El Bebé de Rosemary (dirigida por Roman Polanski) que si bien ya no asusta tanto sí fue toda una conmoción en 1968 cuando se estrenó.

Hay múltiples factores a tener en cuenta sobre el rodaje de El Exorcista, yo resaltaría el cuidado que el cineasta William Friedkin (ganador del Oscar por Contacto en Francia) para que la niña Linda Blair hiciera sus escenas pero sin tener mayor contexto de la trama obviamente adulta. Sin embargo, Friedkin no tuvo esas consideraciones con los demás, a un sacerdote auténtico que hacía de confesor del Padre Karras lo abofeteó para que tuviera lágrimas convincentes. En ese mismo apego al realismo, no avisó a Jason Miller que recibiría un vómito de puré de guisantes para poder capturar su expresión de asco.

¿Hubo una maldición durante el rodaje de El Exorcista? Mucho se ha comentado, pero no deja de ser un mito hollywoodense que sirve más como promoción de la película (algo muy parecido se ha hecho con otra saga de terror como Poltergeist). Dos actores, Jack MacGowran y la griega Vasiliki Maliaros (personificaba a la anciana madre del Padre Karras) fallecieron pero de causas naturales, ninguno era realmente joven. También murió el abuelo de Linda Blair, pero eso era aún más jalado de los pelos. El incendio de uno de los sets incrementó la teoría de un maleficio.

Dos aspectos más que es importante resaltar, el protagonismo de dos estrellas consagradas de la industria como son Max von Sydow (fallecido el pasado mes de marzo) que daba vida al exorcista original: el Padre Merrin (protagonista de la cuarta película de la saga que es más bien una precuela) y Ellen Burstyn (la madre de Reagan). Otro gran atractivo de El Exorcista son sus efectos visuales, antes de la proliferación de recursos informáticos, hacer este tipo de producciones era todo un reto que requería mucho ingenio y trabajo. Aunque fue el sonido lo que cosechó más elogios, llevándose el Oscar también en esa categoría. Todos esos atributos lograron un filme que en su estreno originó más de un desmayo, literalmente.

Me he referido, en esta columna, varias veces a la saga que prosiguió luego del filme original de 1973. No fue lo que se esperaba, tuvimos a una Linda Blair nuevamente poseída en El Exorcista II: El Hereje (1977), una cinta de John Boorman que generaba más confusión que terror. Ya lo he dicho, El Exorcista III (1990) ha sido muy criticada, pero en realidad es un filme interesante que mantiene el relato de su director y guionista William Peter Blatty. Con El Exorcista IV: El Comienzo (2004), la precuela ya mencionada, podemos hablar de una historia más bien tibia que puede o no gustar.

elexorcista2

Las escaleras de Prospect Street (Washington D.C.) donde muere el Padre Karras es ya un punto turístico popular

Tuvimos recientemente una serie de dos temporadas elaborada por FOX, no es mala, y además nos reinserta con los protagonistas del filme original. Esta vez Geena Davis hace de Reagan y Sharon Gless (recordada por la serie policial Cagney y Lacey) hace de su madre. Lo mejor es la primera temporada, en la segunda sólo se mantiene al sacerdote Tomas Ortega (Poncho Herrera de RBD) y a los exorcistas Keane y Bennett (Ben Daniels y Kurt Egyiawan). Si se hace de un tiempo enmedio de esta cuarentena vea todo este material y juzgue por si mismo. Eso sí, El Exorcista de 1973 es de visión imprescindible.

Manuel Salazar Ordoñez

Categorías:PelículasEtiquetas: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: