¿Por qué me gusta tanto la película El Diablo viste a la Moda?


En estos días de cuarentena por el COVID-19 los cinemas están lógicamente cerrados. Por lo que mi habitual análisis cinematográfico no puede referirse a un filme de estreno. Por ello, me siento en la entera libertad de referirme a una de mis películas favoritas. En esta columna hablaré de El Diablo viste a la Moda (2006) o The Devil Wears Prada como se le tituló en su inglés original.

eldiablovistealamoda1

La ética laboral se refleja en sus peores facetas dentro de la trama de El Diablo viste a la Moda

Alguna vez, un amigo del trabajo me preguntó cómo podía gustarme tanto una cinta sobre alta costura. Mi respuesta fue inmediata, casi como un resorte, El Diablo viste a la Moda no es sólo una película sobre el imperio de los “trapos”, es más, esa es la envoltura para una historia que versa sobre la ética laboral. Ese sí es un tema que me apasiona, y en la relación entre Miranda Priestly (extraordinaria Meryl Streep) y su secretaria Andy (Anne Hathaway que también cumple una gran actuación) se desarrollan las distintas facetas de una complicada conjunción laboral.

Desde el maltrato despótico que vemos en la primera parte de El Diablo viste a la Moda hasta la tentación de seguir el ejemplo de una jefa todopoderosa pero que no duda en utilizar a sus subalternos como piezas de ajedrez, tal como hizo con su fiel “amigo” Nigel (Stanley Tucci). Que la alta costura sea el telón de fondo no es impedimento para extrapolar esta trama a otros ramos empresariales. También queda expuesto el peligro a la saturación del trabajo, cuando Andy pone en riesgo no sólo su relación sentimental sino su propia vocación periodística.

Y en ese mismo sentido, Miranda vuelve a ser un mal ejemplo, pues su propio entorno familiar se ve destruido por su obsesión con el trabajo y la perfección. Esas fronteras entre el éxito y el bienestar personal son tocados con eficacia en El Diablo viste a la Moda, son temas densos que sin embargo resultan entretenidos gracias al dinamismo impuesto por el cineasta David Frankel (cuyos mejores trabajos se han visto por la televisión en series como Entourage o The Morning Show).

Volviendo a las actuaciones, Meryl Streep, como es costumbre, brilla en el celuloide y eso se tradujo en nominaciones a los premios más importantes del séptimo arte por su rol de Miranda Priestly. Recuerdo una anécdota que vi en una biografía televisiva de Meryl, el papel de Miranda requería que gritara constantemente (algo que luego comprobaría es parte de la conducta habitual de Anna Wintour, la persona real en la que está basada el personaje). Sin embargo, la Señora Streep prefirió no levantar la voz y con mucha tranquilidad ser tremendamente cruel. Eso le impuso mucho más peso a su performance.

eldiablovistealamoda2

La obsesión con el trabajo llega a vulnerar la vida privada de Andy en El Diablo viste a la Moda

Ya lo dije, Anne Hathaway también se luce en El Diablo viste a la Moda, aunque claro no logra opacar a Meryl Streep. Su personaje es la mujer que pasa de ingenua a convertirse en una profesional a carta cabal. Por si fuera poco, la cinta tiene hermosos paisajes neoyorquinos y parisinos. Si eres de las pocas personas que no han visto esta película, sería una excelente opción para estos días de aislamiento social.

Manuel Salazar Ordoñez

Categorías:PelículasEtiquetas: , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: