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A Dos Metros de Ti y otros dramas románticos del cine


Me propuse ver A Dos Metros de Ti (Five Feet Apart en inglés) no sin cierta reserva, pues los filmes sobre adolescentes moribundos siempre suelen tener tramas similares. Mi intención, como siempre, es evitar el vicio de spoilear, pero puedo decir que el final de A Dos Metros de Ti no es exactamente sorprendente. Sí te pueden sorprender algunos trazos de la historia de amor entre los dos muchachos enfermos de fibrosis quística. Además de alguna actuación, que, sin ser brillante, levanta el nivel de la cinta.

adosmetrosdeti1En A Dos Metros de Ti, la actuación de Cole Sprouse sobresale sobre la de Haley Lu Richardson

Un primer punto que trabaja el guión de A Dos Metros de Ti, escrito por los autores de la exitosa novela Five Feet Apart (Mikki Daughtry y Tobias Iaconis), es el peso que se le da a explicar en qué consiste esta enfermedad (incluso hay una canción en la banda sonora al respecto). Es importante que un filme que apunta a ser éxito cinematográfico en una audiencia juvenil se de el tiempo de educar, no todo debe ser entretenimiento o lágrima fácil.

Sobre las interpretaciones, claramente prefiero a Cole Sprouse que se las ha ingeniado para convertirse en un galán entre las adolescentes a pesar (o gracias a) su aspecto delgaducho y medio rebelde. En la serie Riverdale ya se le ve distanciado de su fase Disney (donde compartía escena con su gemelo Dylan Sprouse), algo que concreta en A Dos Metros de Ti. Su contraparte femenina, Haley Lu Richardson, no me logra convencer del todo, y eso que su personaje es el realmente protagónico. Otro chico Disney que sorprende gratamente en esta cinta es Moises Arias (el intragable Rico de la serie Hannah Montana).

Veamos, A Dos Metros de Ti es recomendable si eres adolescente y enamorado. También para los que son fans confesos y anónimos de las telenovelas. Los que gustan de hacer catarsis en el cine y soltar unos lagrimones van a disfrutar de esta película. Puede ser un poco empalagosa y bastante lacrimógena, pero yo no salí decepcionado de la sala cinematográfica, eso sí, como ya dije, mis expectativas no eran muchas.

Claramente, A Dos Metros de Ti no es Love Story (1970). Pese a las críticas que se le hacen a este recordado filme estelarizado por Ryan O’Neal y Ali MacGraw, calificado por algunos como la madre de las telenovelas fílmicas, Historia de Amor contaba con un guión repleto de líneas inteligentes todas partes del libro homónimo de Erich Segal. Los jóvenes de hoy pueden sentirse distanciados de un romance sin Internet o redes sociales, pero en esencia es una gran cinta que fue un taquillazo impresionante en su época, al punto de lograr sostener la epopéyica filmación de El Padrino (ambas pelas fueron producidas por Robert Evans) que sin el éxito de Love Story hubiera sido cancelada. Amar es nunca pedir perdón, la frase que identificó a esta cinta y que está abierta a polémicas.

Amor y muerte, una duplicidad que no tiene perdida en el cine le debe mucho a Love Story. Así lo refrendan otras películas posteriores como Dying Young (1991), una cinta que puso al hombre esta vez como el moribundo (Campbell Scott) y a una enfermera enamorada personificada por la actriz que en los 90 daba la hora: Julia Roberts. Se trata de una obra mediocre. Mejor funcionó Otoño en Nueva York (2000) con un Richard Gere ya mayorcito que se enamora de la pimpolla Winona Ryder, desgraciadamente enferma de un mal terminal.

Al año siguiente, el 2001, Keanu Reeves y la entonces no muy conocida Charlize Theron se volvieron a juntar (ya habían sido pareja en El Abogado del Diablo) para Dulce Noviembre. No se ustedes, amigos lectores, pero yo sufrí más la muerte de Theron en El Abogado del Diablo, a pesar de ser un filme de terror, que todo su padecimiento entero en Sweet November.

Los últimos tiempos exigían un regreso al romance más simple y directo, dejando de lado a vampiros como los de Crepúsculo. Tuvimos Yo Antes de Ti (2016), una cinta amable que te presentaba el romance entre un tetrapléjico y su cuidadora (algo así como la excelente Mi Píe Izquierdo, pero con charm). Aunque en el 2014 vimos la que sería el más claro antecedente de A Dos Metros de Ti, hablo de Bajo la Misma Estrella. La similitud se da en que los dos protagonistas, Shailene Woodley y Ansel Elgort, están enfermos. Lo que se repite en el filme que ocupa esta columna.

Ya lo sabe, amar es sufrir un poco o bastante. El cine romántico no puede ni debe prescindir de ese sufrimiento. Tenemos autores como Nicholas Sparks que han redondeado una sólida carrera literaria y de adaptaciones fílmicas con esa premisa. Por lo menos, este columnista de opinión necesita de vez en cuando soltar un par de lágrimas viendo estas películas.

Manuel Salazar Ordoñez

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