Anuncios

Cinco mentiras de la Iglesia para ocultar pederastia clerical


“Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos” (dice Jesús sobre los niños en Lucas 17, 2). Resulta interesante y revelador que Jesucristo se haya tomado el tiempo para condenar a los que dañan física y psicológicamente a los niños, y no (por ejemplo) para pronunciarse contra la homosexualidad o los métodos anticonceptivos (dos obsesiones contemporáneas y de antes de la Iglesia Católica). Claro, ese es un versículo que Jesucristo como Dios quería que tuviéramos en cuenta, sobretodo los que escondidos en sotanas han dado rienda suelta a sus perversiones en más de dos siglos de historia (ya en la Edad Media se habla de casos registrados, y tendríamos que asumir que desde siempre se perpetraron abusos sexuales a menores en el seno de la Iglesia).

examendeconsciencia1

Pero, esta columna de opinión no busca hacer un documento histórico, sino actualizado del papel que juega la Iglesia ante las víctimas de una violación sexual por uno de sus sacerdotes o religiosas. Para este fin soltamos una primera verdad: “Las víctimas no son sólo los niños abusados hoy o mañana, también aquellos que cargan con las cicatrices del abuso”. Es muy fácil decir que a partir de ahora nunca más va a suceder (aunque sobre una sentencia como esa no haya realmente medidas tajantes), también deben tomarse en cuenta aquellos hombres y mujeres que siguen llevando a cuestas el trauma del abuso. Con el objetivo de otorgarles una reparación se les debería ofrecer la incondicional asistencia profesional (recalco lo incondicional, pues muchas veces se les ha conminado a firmar documentos donde renuncian a la justísima opción de denunciar legalmente a sus violadores y cómplices). También, se debe llevar a la justicia civil a los abusadores, son criminales y deben pagar como cualquier otro criminal.

Quisiera hacer un paréntesis, esta columna surge de la indignación que me dio ver el recién estrenado documental en Netflix, Examen de Consciencia, una producción española de Albert Solé. Indignación necesaria e imprescindible, porque el día que perdamos la capacidad de conmovernos ante testimonios como los compilados en esta serie documental, entonces tendremos que empezar a llamarnos inhumanos.

Muy ligada a la primera verdad postulada se encuentra la respuesta a una mentira o desinformación. ¿Por qué se habla tanto de curas violadores y no de profesores, padres de familia u otros pederastas? Hay dos respuestas, la primera es la más obvia, un sacerdote o una religiosa (también hay monjas abusadoras) utilizan la inocente fe y disposición de un niño o niña para depredarlos. Eso es un Pecado Mortal para cualquier creyente. Hay, claro, una respuesta más compleja pero muy contrastable. ¿Qué tan seguido vemos en las noticias como pedófilos (docentes, padres de familia, etc.) van a prisión? Muy seguido, basta con hacer un muestreo de medios de comunicación para corroborarlo. ¿Qué tan seguido vemos que un sacerdote sea encarcelado por violación sexual a un menor? Muy poco, o casi nada. Leemos sobre investigaciones de la prensa, pero estos casos suelen ser blindados por la propia Iglesia.

examendeconsciencia

Vamos con la tercera pregunta: ¿Se ha aplicado eficazmente la Tolerancia Cero que ordenó el Papa Francisco contra los abusadores sexuales del clero? Un juez imparcial no encontraría mayor diferencia entre el antes de Francisco y el después de Francisco. Un amigo muy religioso me indicó que el Papa acusaba dos mil casos estadounidenses de abuso a niños, eso no es verdad (por lo menos del todo). La investigación que reveló la pederastia en el clero de Boston, donde surgieron unos trescientos depredadores (que cometieron varios abusos cada uno) ocultados por el recientemente fallecido cardenal estadounidense Bernard Law fue fruto de una valiente investigación periodística (tal como queda demostrado en el filme Spotlight). Hay cifras similares en la Iglesia de Australia. Incluso, el Papa Francisco asistió al funeral y lamentó la muerte de Law el 2018. Algo muy similar sucedió en Chile donde el Papa se mostró complaciente contra uno de los obispos que protegió al abusador Padre Fernando Karadima. Meses después, ya desde el Vaticano el Pontífice reconocería su error, pero el golpe de efecto en Chile no tiene mayor reparación. La Iglesia, como parte matriz de su cacareada Tolerancia Cero formó la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores. Eligió a un activista y víctima de abuso, el inglés Peter Saunders, como miembro entre varios otros (clérigos en su mayoría). Tras protestar ante la inacción de la Comisión, se obligó a renunciar a Saunders. ¿Tolerancia Cero o ardid publicitario? Quedan dos explicaciones a la actitud de Francisco: o es cierto que el Papa no tiene verdadero poder, o siempre quiso aplacar el escándalo pero no encararlo de verdad.

¿Qué le preocupa más a una escuela religiosa, tapar el escándalo o proteger a la víctima? Esta cuarta verdad es de las más dolorosas, pues la revisión de cientos de testimonios a nivel mundial arroja conductas muy similares de parte de las instituciones que albergaban a depredadores sexuales. Se partía como premisa de no creer a la víctima, es decir al niño que (tendremos que entender que así lo juzgaban las autoridades académicas y clericales) disfrutaban de contarles al mundo como los hicieron presas de aberraciones. En el mejor de los casos, se aceptaba la culpa y se le cambiaba al violador de jurisdicción. Muchas veces se les enviaba a otras escuelas para que prosiguieran con sus abusos. No se les llevaba ante la justicia y tampoco era raro ver que a estos sacerdotes se les premiara luego con ascensos jerárquicos y hasta libros de homenaje como sucedió con el monje de la Abadía de Montserrat Andreu Soler que abusó por lo menos de un adolescente scout en Cataluña (el caso principal del documental Examen de Consciencia). Me queda claro que recién cuando la Iglesia se muestre más sólida en llevar a la justicia ordinaria y laica a sus religiosos criminales recién podremos hablar de un cambio y de tolerancias cero.

monja

Las religiosas también están “manchadas” en esta mafia de abuso infantil

Cristianos y su defensa a los violadores. Ya sea en redes sociales y hasta públicamente, las victimas de violaciones sexuales perpetradas por sacerdotes y religiosas que les destruyeron la infancia y la inocencia tienen que vérselas no sólo con un clero implacable, sino con un montón de “católicos enfebrecidos” que parecen no haber leído ni escuchado las palabras de Jesucristo que encabezan esta columna de opinión. Son culpables también estos malos católicos, que prefieren esconder los escándalos de una institución perfectible que proteger a lo más indefensos de sus miembros. Y, ojo, no son culpables de Pecado de Omisión, pues estos señores y señoras que se sienten tan “puros” no solamente se quedaron de brazos cruzados ante la violencia sexual contra los menores sino que los hostigaron, les hicieron más difícil la situación y, seguramente, son responsables parcialmente de las determinaciones (muchas veces fatales) que llevaron a cabo. Vamos a usar esa palabra que tanto parecen disfrutar de lanzar contra los demás: ¡Son Tremendos Pecadores! Y, también, están entre los condenados por el propio Jesús al decir “sería mejor se les atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar”.

Seamos diferentes, seamos de verdad católicos como Jesucristo nos formó, vayamos a ayudar al inocente, al niño o niña, a la víctima.

Manuel Salazar Ordoñez

Anuncios
Categorías:Derechos Humanos, Periodismo, ReligiónEtiquetas: , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: