Anuncios

Feud: Bette and Joan y otras cinco creaciones increíbles de Ryan Murphy


¡Lo volvió a hacer! Esa fue mi reacción cuando terminé de ver los ocho episodios de Feud: Bette and Joan, Ryan Murphy logró (una vez más) entregarnos una producción televisiva que rompe con los cánones de lo que nos tiene acostumbrados la pantalla chica. Feud: Bette and Joan  cuenta la disputa que caracterizó el final de las carreras de dos divas del Hollywood clásico: Bette Davis y Joan Crawford. Partiendo de la realización del filme ¿Qué fue de Baby Jane? (1962/What Ever Happened to Baby Jane?), donde ambas actrices buscaban revivir sus carreras compartiendo el celuloide, a pesar de su conocida enemistad.

(Fotos/Leyendas: (1) Feud: Bette and Joan, (2) Nip/Tuck, (3) Glee, (4) American Horror Story, (5) American Crime Story: The People Vs OJ Simpson y (6) The Normal Heart)

Ryan Murphy no se limita en esta miniserie, para personificar a estas estrellas de la época dorada del cine convocó a otras dos estrellas más contemporáneas: las galardonadas Susan Sarandon (Bette Davis) y Jessica Lange (Joan Crawford). Ambas están perfectas y vieron recompensadas sus actuaciones con sendas nominaciones a los Emmys y (más recientemente) a los Globos de Oro. Feud: Bette and Joan pone al descubierto los entretelones de una industria que no dudaba en “jugar” con las emociones de sus actrices con tal de ganar expectativa para el estreno cinematográfico (en este caso fomentaban una rivalidad, en otros más conocidos por estos lares se “inventan romances”).

Justamente estamos en época de premios cinematográficos, y el quinto episodio (And the Winner is… (The Oscar of 1963)) retrata como se llevaba la intensidad de esas premiaciones. En estos años vemos un ambiente más festivo, ya no las “caras largas” de los perdedores como antaño. En los años 60, al parecer, la gala del Oscar y los días previos eran un campo de batalla. Cada capítulo de Feud: Bette and Joan es una pequeña obra de arte. Desde la recreación de época, hasta las interpretaciones. El contexto, el ritmo. Una serie imperdible para todos los amantes del sétimo arte. La segunda temporada se dedicaría al Príncipe Carlos y Diana. Una historia trágica de la monarquía británica.

Pero, Ryan Murphy es ya un artesano experto en contar historias televisivas que dejan huella. Haremos un recuento de sus mejores cinco trabajos antes de Feud: Bette and Joan. No podemos omitir Nip/Tuck (seis temporadas, del 2003 al 2010). Murphy se dio a conocer con esta serie sobre dos apuestos cirujanos plásticos (interpretados por Dylan Walsh y Julian McMahon). La analogía perfecta para describir este drama televisivo sería la propia idea de la cirugía estética, buscar cubrir imperfecciones. Los rostros bellos de los y las protagonistas, escondían la podredumbre de unas vidas donde los vicios y las obsesiones eran comunes. Nip/Tuck se atrevió a hablar de homosexualidad, bisexualidad, abortos y violaciones, de manera cruda y descarnada.

Glee (seis temporadas, desde el 2009 hasta el 2015), Ryan Murphy ingresa al terreno de las series de corte juvenil o estudiantil. Pero, no se puede describir este fenómeno masivo con una simple definición de su género televisivo, pues Glee hablaba de los inadaptados, de los sueños que muchas veces no cumplimos y traspasamos a otros, nuevamente de la homosexualidad, pero también de la amistad. Del talento que no nos atrevemos a mostrar, hasta de la muerte y la celebración de la vida (como sucedió tras el fallecimiento de Corey Monteith– uno de los protagonistas de este boom de la TV). No se puede hablar de Glee sin la música, pues su verdadera esencia era ser un musical, los actores cantaban los éxitos de los artistas más diversos. Se ha intentado, pero sin éxito, recrear una serie similar a Glee. Murphy puede estar tranquilo, fue irrepetible.

Otro género poco explotado en la pantalla chica, el terror. Ryan Murphy abrió la TV a muchas producciones que han venido después (como las series del Exorcista o La Profecía– esta última un fiasco) con su soberbia American Horror Story (aún en emisión, desde el 2011, ya cuenta con siete temporadas y se hablan de un total de nueve). Una propuesta realmente terrorífica, con la idea de contar en cada año una trama distinta, desde la casa embrujada, hasta el convento asesino, el asilo mental, el circo malévolo, la brujería, el hotel maldito, y, por si fuera, el reality show. No sólo relanzó la carrera de Jessica Lange o Kathy Bates, sino que le abrió las puertas a una nueva faceta artística a la inclasificable Lady Gaga. Sería un reto ver American Horror Story y no experimentar ni un sobresalto.

Uno de los mejores momentos que la televisión norteamericana nos ha deparado en los últimos tiempos es la emisión de la miniserie American Crime Story: El Pueblo contra OJ Simpson (Ryan Murphy es uno de sus productores). La crónica real del juicio contra el futbolista americano que asesinó a su esposa (fue liberado por tecnicismos legales) es simplemente el mejor retrato que se ha hecho sobre las fallas del sistema legal estadounidense. Racismo, farándula, tretas legales y política son elementos que rodean una producción que se impuso en premiaciones y audiencia. Un aplauso a otro actor que tras un tiempo de desaparición en el cine, logró hacerse de un espacio formidable en la televisión: Cuba Gooding Jr. No se puede dejar de reconocer la brillante performance de Sterling K. Brown (también estelar en la serie This is Us). Este año debemos ver la esperada segunda temporada de este éxito de 2017, American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace (se demoraron un año en filmar esta nueva entrega).

Finalmente, una película realizada para la televisión por Ryan Murphy: The Normal Heart (2014). Un elenco de primera (Mark Ruffalo, Taylor Kitsch, Jim Parsons-Sheldon de The Big Bang Theory-, Alfred Molina y una formidable Julia Roberts) para contar los primeros años del Sida en la Nueva York de los años 80. Con un estilo de denuncia, pero a la vez cautivantemente humana, es imposible permanecer impávido frente a este filme. Un espectador homofóbico puede limitarse a apagar el televisor tras las primeras escenas de sexo, pero luego la historia se vuelve un golpe al corazón, al recordarnos la frialdad e indiferencia que podemos tener para con otros seres humanos. The Normal Heart es una lección de humanidad, en un mundo cada vez más inhumano.

Como televidente no me queda más que seguir esperando lo próximo de Ryan Murphy, ya su nombre es un sello de calidad.

Manuel Salazar

 

Anuncios
Categorías:Series de TVEtiquetas: , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: