Anuncios

Trainspotting 2 no es una película de culto (Comentario de cine)


En 1996 Trainspotting se erigió como una película de culto, a pesar de contar una historia sobre el abuso de drogas, la sátira de la modernidad, el trasfondo de los personajes, la inusual muestra de pequeños relatos dentro de un relato mayor y la banda sonora (de antología).  Y el hecho de pasar por todo este “viaje” de cuatro protagonistas que se enfrentan a la adicción, pero sin caer en discursos moralistas, fue más que suficiente para pasar a la historia de las mejores obras de la cinematografía mundial.

Seguramente dentro del top ten de diversos cinéfilos, se trata de un clásico moderno que fue catalogada como la Naranja Mecánica de los 90 (otra cinta de culto, dirigida por el recordado Stanley Kubrick en 1971). Por ello, la expectativa de ver la secuela de Trainspotting era mayúscula, contaba con el mismo director (el ganador del Oscar) Danny Boyle, se basaba en otro libro del mismo creador de Trainspotting Irvine Welsh, y mantenía al elenco original encabezado por Ewan McGregor.

Sin embargo, el resultado no apunta a hacer historia en el sétimo arte, como máximo es un cierre de los personajes (Renton, Spud, Sick Boy y Begbie, interpretados por McGregor, Ewen Bremner, Jonny Lee Miller y Robert Carlyle). La palabra con la que podemos describir a Trainspotting 2: La vida en el abismo es “nostalgia”. Los protagonistas son unos cuarentones a puertas de las cinco décadas, y sus vidas han seguido inevitablemente por las vías del desastre.

Pero, mientras que el filme noventero contenía diálogos y monólogos llenos de una profundidad urbana, Trainspotting 2: La vida en el abismo sólo los remeda, hasta llega a hacer burla de las reflexiones frenéticas de Mark Renton (Ewan McGregor) que en la cinta original eran el nexo y el trasfondo de los episodios de la trama. La propia venganza que se entendía iba a tener un peso en el guión termina siendo desproporcionada.

No me queda claro que pretendía un artesano del cine como Danny Boyle con Trainspotting 2: ¿contentar a un público masivo y adepto?, pues esto no lo iba a conseguir con una mera reunión de los personajes. O recaer en situaciones de la trama original, donde el reconocimiento de culpas (que se plantea como uno de los momentos más sensibles del filme) y las nuevas oportunidades (familiares, amicales y hasta “empresariales”) ocupan un lugar digamos previsible.

Y, es justamente esa previsibilidad la que frustra, en el Trainspotting de los 90 uno realmente se sorprendía con lo que pasaba en la siguiente escena, en esta secuela del 2017 se puede adivinar el cariz de la trama desde mucho antes. Claro, la cinta no es un fallo total si la despojas de la referencia casi obligada de la película obligada (algo difícil de hacer, pues la trama de la secuela constantemente retoma escenas y situaciones de la primera parte).

¿Cómo disfrutar Trainspotting 2: La vida en el abismo? Primero no caer en la desesperación de tomar drogas (esta es una obvia broma), se le debe enfocar desde su atributo más evidente: la nostalgia. Ese sentimiento que nos sumerge en ver a los personajes que quizás no sean entrañables, pero representaron a una generación de jóvenes inconformes que hoy en día se volvieron conformistas. También tiene su mérito, nuevamente, la banda sonora (para muchos lo mejor de esta secuela). La película está en pocos cines, muestra del ya conocido fracaso comercial del filme (que se estrenó en enero en gran parte del mundo, y amenazaba con no llegar al Perú).

Anuncios
Categorías:PelículasEtiquetas: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: