Anuncios

El cobro de peajes en Puente Piedra y el porno: Dos temas para iniciar el 2017


Uno extraña que el tema de la delincuencia sea muchas veces dejado de lado, y que los gobiernos transcurran sin que se vean verdaderos cambios al respecto. Pero en defensa de ellos (tanto del Ejecutivo, como de los contados legisladores que sí se centran en problemas serios), hay que resaltar que en el Perú siempre nos topamos con una nueva crisis. La mayoría fraguadas por líderes que ya no están, y hasta se lavan las manos.

El cobro de peajes en Puente Piedra, que conlleva a los pobladores de esta localidad a tomar las calles y generar una protesta violenta, es un problema que no tiene una solución tan sencilla. A pesar que hoy, prácticamente todos quieren resolverla, pues se ha vuelto un escándalo que conlleva a distintos poderes, desde la alcaldía de Lima (con Luis Castañeda Lossio al frente), hasta el Ministerio de Economía, el Congreso de la República y el Presidente Pedro Pablo Kuczynski.

Todo este lamentable asunto se genera desde los convenios llevados a cabo entre la gestión municipal de la exalcaldesa Susana Villarán y la empresa dirigida por el hoy reo Marcelo Odebrecht. En este punto es importante hacer un paréntesis para hablar de honras, sin que se conozcan aún los nombres de los personajes “coimeados” por Odebrecht (hay muchas especulaciones, pero todavía sin certezas) no se puede asumir “alegremente” que Villarán esté entre ellos.

Pero un peaje que signifique el pago de cinco nuevos soles para salir de tu casa, y luego otros cinco soles para regresar es no sólo injusto, sino inviable e imposible para la economía de los pobladores de Puente Piedra. Susana Villarán no puede indicar que el peaje debería cobrarse más adelante, pues después también habría sido un exceso. Castañeda Lossio debió encontrar una solución oportuna antes de llevarnos a una crisis social, si no es capaz de evitarla sin la intervención in extremis del gobierno, pues debería irse a su casa.

Hoy, lo del peaje de Puente Piedra es prioridad en agenda, y alguna solución se irá fraguando. En fin, una de las partes (la que percibiría el dinero) está envuelta en un escándalo internacional, y se han anunciado desde Palacio de Gobierno la intención de cobrarle sanciones (¿podrían ser retroactivas para evitar el pago de este peaje?). Lo que me queda claro es que la lección vuelve a ser: tomar las calles y golpearse con policías “llama la atención”. Seguramente sin estos tristes espectáculos no habría tanta preocupación, pero es lamentable llegar a esos extremos.

Se me había quedado en el tintero la propuesta del congresista de Acción Popular Yohny Lescano para suprimir la pornografía del Internet en el Perú. El argumento esgrimido por este legislador me da risa: “Una generación sin pornografía se va a dedicar más al deporte y al estudio. La pornografía produce adicción y distorsiona la conducta sexual de las personas. Están estimulados (por lo que ven) y así van a violar a niños o mujeres”.

De verdad, esta posición la hubiera comprendido mejor de un parlamentario joven que hubiera pasado la mayor parte de su vida en la llamada “autopista de la información” (Internet). Pero no en un hombre de 57 años, que ya conocía la pornografía gráfica y audiovisual de los años 70 u 80 (y parte de los 90). Acaso, en esa época no había violadores y las calles de Lima rezumaban de deportistas. Hoy veo mucha más gente haciendo ejercicio que antes (basta ir a los gimnasios que están repletos).

Quisiera antes que nada dejar en claro, que hablamos de pornografía dirigida a mayores de edad, protagonizada por mayores de edad. Y donde, no se incurre en delitos contra la población vulnerable (menores de edad), pues todo eso ya está legislado. Lo de Lescano es restricción para material porno adulto.

Sinceramente, una propuesta tan absurda me parece intención de autobombo, de postularse como el abanderado de la moralidad en el Congreso. Para ser un abogado, Lescano no tiene el menor empacho en querer atropellar la libertad de expresión. Debería revisar el emblemático caso de Larry Flynt (creador de la revista porno Hustler) para prever los extremos a los que una “ley semejante” pueden llegar. Poner de ejemplo una sociedad con libertades restringidas como la de Corea del Sur es de una mentalidad medieval. A ver otra idea para el imaginario de este congresista, ¿por qué no tapar el rostro y cuerpo de las mujeres como los talibanes, así se evitaría más violaciones?

Anuncios
Categorías:Coyuntura, PolíticaEtiquetas: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: