Josef Mengele y los terribles “experimentos humanos” del Tercer Reich (1era Parte)


En febrero de 1979 moría en las aguas de Bertioga (Río de Janeiro / Brasil) un europeo llamado Wolfgang Gerhard. La causa del deceso fue determinada como un infarto cerebral que le impidió seguir nadando, tenía 67 años de edad, y fue enterrado en el cementerio público de la localidad de Embu das Artes. Esta noticia no tendría mayor trascendencia de no tratarse del médico nazi Josef Mengele.

Los crímenes y acusaciones contra Josef Mengele incluyen haber mandado a la muerte a 400 mil judíos en el Campo de Concentración de Auschwitz. Pero sus atrocidades realmente las cometió en experimentos humanos que, hoy, se cuentan entre los más terribles jamás perpetrados. Es muy probable, que sean tan condenables por haber utilizado a muchos niños en ellos.

También se suma que los experimentos de Mengele no tenían ni siquiera una utilidad científica, sino una insana obsesión de ser “dios”. Quería intervenir en la genética, en búsqueda de la tan mentada pureza racial, para ello inyectaba sustancias químicas en los globos oculares buscando cambiar el color del iris, también llegó a juntar a dos niños pequeños (creando una especie de siamés), estos experimentos causaban indecibles dolores y muertes en sus víctimas.

Pero, Josef Mengele se haría conocido por sus experimentos con niños gemelos, buscando el nexo físico entre ellos. Por ese motivo causaba la muerte de uno de ellos (muchas veces por inanición o infección de enfermedades por inoculación) y en ese mismo momento mataba de una inyección al corazón al otro gemelo sano. Realizaba autopsias paralelas. Mató niños recién nacidos de hambre, después de haber alentado a la madre a dar luz (algo inusual en el infierno de Auschwitz), asimismo realizó amputaciones de miembros sanos y disecciones con pacientes vivos. De todo esto hay fotografías y testimonios, en clara muestra que el médico de las SS estaba “enamorado de su trabajo”.

¿Cómo huyó de sus cazadores un criminal de la calaña de Josef Mengele? Primero utilizó los millonarios recursos de su familia (para los que condenan el poder económico de los judíos en los años entreguerras -donde la crisis asoló a Alemania– los Mengele tenían una prospera empresa en Gunzburgo / Baviera) para comprar autoridades. Consiguió un pasaporte de la propia Cruz Roja (otra institución que demostró no ser expeditiva en su trato a los nazis) y finalmente viajó a Sudamérica.

Ya es conocido que América del Sur fue seleccionada por los nazis como un continente donde podrían escapar en caso la suerte les fuera contraria en la guerra. Para ello habían enviado buena parte del tesoro nazi (fruto de sus robos y expropiaciones en Europa, sobretodo a los judíos). Asimismo crearon influencias dentro de la sociedad con escuelas, clubes sociales, y hasta viviendas con grandes semejanzas a las edificaciones alemanas. El país donde más se trabajó todo ello fue Argentina, con mayor precisión en los alrededores de Bariloche.

Josef Mengele no fue el único en refugiarse en América del Sur, también se asiló a Adolf Eichmann que posteriormente fuera secuestrado y llevado a ser juzgado a Israel. Otro nazi conocido que se refugió en nuestro continente fue Klaus Barbie, que estuvo entre Perú y Bolivia, siendo vinculado al homicidio de Luis Banchero Rossi, quizás el caso criminal más conocido del Perú. Mengele se retiraría de Argentina a Paraguay y Brasil.

Quiero aclarar que esta serie de columnas no busca atacar a todo el pueblo alemán, que actualmente es uno de los más acuciosos en denunciar los crímenes nazis. Tampoco se pretende ir contra los países y pobladores mencionados de América del Sur (yo soy peruano y me estaría atacando a mí mismo). En muchos de los casos se trataría de dictaduras que guardaban alguna semejanza con el nacionalsocialismo, en otras se debió a políticos y autoridades corruptas, no al ciudadano común que desconocía estos hechos.

Bueno, el espacio habitual de las columnas de este blog nos ha ganado, por ello terminaremos con este tema de los “experimentos humanos” nazis en la siguiente columna (del próximo domingo 13 de noviembre). Hablaremos de otros médicos que hicieron atrocidades con pacientes humanos, tanto del Tercer Reich como de otros regímenes fácticos. Además es necesario delimitar la diferencia con científicos nazis que luego germinarían la carrera espacial de los Estados Unidos (muchos confunden los crímenes médicos con estos hombres de ciencia). Veremos los casos similares que suceden en la actualidad, con mafias farmacéuticas. Dejando en claro que está no es una maldad únicamente referida al genocidio judío.

Categorías:Derechos Humanos, HolocaustoEtiquetas:

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