Anuncios

Santa Rosa de Lima: A celebrar a nuestra Patrona


Muchos se quedan en los relatos de los castigos auto infligidos de Sor Isabel Flores de Oliva (nombre de nacimiento de Santa Rosa), o en el llamado pozo de los milagros (que comparan con los proverbiales “pozos de los deseos”). Pero esos son detalles sin importancia en la vida de una valerosa y abnegada mujer, que a pesar de los tiempos oscuros de la Colonia, y de los remilgos propios hacia una religiosa, ejerció su amor a Cristo en fe y obras.

Santa Rosa de Lima no dudó en ponerse frente a la resistencia ante un inminente ataque de tropas de los Países Bajos, mientras muchos hombres con sus familias huían de Lima. Atendió a los enfermos, siendo una de las consagradas a Dios que no se limitan a la oración como único nexo con lo divino. Trabajaba desde varios frentes, aliviando a los más pobres y en costura de ropas necesarias para los desprotegidos.

Asimismo, es la primera Santa en ser canonizada en nuestro continente, por eso su importancia no es sólo para el Perú, sino para toda América (incluso las Filipinas). En Venezuela tiene una prestigiosa casa de estudios superiores dedicada a su persona, en Argentina un instituto de fuerzas armadas, en nuestro país se le recuerda muy ligada a la Policía Nacional, y es el emblema del medio de comunicación religioso más sintonizado: Radio Santa Rosa.

Una curiosidad es cómo llegó a ser nombrada Rosa. El santo español que hizo apostolado en el Perú, Santo Toribio de Mogrovejo en su calidad de Arzobispo, le dio el sacramento de la Confirmación. La llamó Rosa, sin que nadie se lo solicitara (en contra de lo que era la tradición), lo que ocasionó que todos le dieran ese floral “apodo”, muy a disgusto de Isabel. Todo cambió tras una conversación entre la futura santa y un sacerdote de la tradicional iglesia de Santo Domingo. El clérigo le dijo “¿no es vuestra alma como una rosa en que se recrea Jesucristo?”. Luego, según testimonio de la propia Rosa, indicó que La Virgen de la Merced y El Niño Jesús le confirmaron ese nombre.

Santa Rosa de Lima, nos dejó pronto, a los 31 años, ya terciaria dominica y con el especial encargo divino de ser la esposa de Dios. A estas alturas, más de un incrédulo puede ver estas expresiones de divinidad y espiritualidad como fraudulentas y hasta (a alguno lo he escuchado) propio de una mente inestable. Pero estas evocaciones místicas son comunes en los santos de la Iglesia Católica, y por lo menos en mi caso (siendo un ser humano bastante prosaico) no me atrevo a afirmar tales cosas sobre Santa Rosa de Lima.

Cierro esta columna homenaje trayendo a colación otra anécdota de Santa Rosa ya en su momento de santificación. El Papa Clemente X tras oír los argumentos para la canonización de Rosa expresó con cierta mordacidad “¡Hum! ¡Patrona y Santa! ¿Y Rosa? que llueva flores sobre mi escritorio si es verdad”, al instante (según cuentan) le cayeron varias rosas. Muchos celebrarán el 30 visitando su casa (en el Centro de Lima), yo lo haré a bordo de un avión, no sin antes darles una sana rezadita al Señor y a Santa Rosa de Lima.

Anuncios
Categorías:Coyuntura, ReligiónEtiquetas: , ,

2 comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: