Anuncios

Ser padre, un ejemplo que se transmite a los hijos


Al hablar del Día del Padre, evoco de inmediato dos claros ejemplos de paternidad que me han tocado en primera persona. Mi propio papá y mi hermano, yo no he tenido el privilegio de tener hijos, pero en ellos veo ejemplificada la noción que siempre he tenido de la figura paternal. Una mezcla de afectuoso progenitor con la de maestro de vida.

Mi papá se fue antes de lo esperado, a los 58 años, y yo tenía apenas la mayoría de edad. Sin embargo, fueron suficientes esos 18 años para poder haber gozado de un padre maravilloso, siempre presente en las vidas de mi hermano y la mía, de espíritu alegre, gran esposo de mi mamá (con quien también he tenido mucha suerte), consejero, trabajador. Lo que se le puede pedir a un padre.

Recuerdo, por ejemplo, la cantidad de veces que lo acompañaba a hacer las compras del mercado los sábados. De niño para mí era una “aventura” particular que experimentaba con mi papá. Ya de adolescente, no cambié la costumbre, y aproveché esos pocos años (a pesar de que no sabía que iban a ser tan cortos) de seguir acompañándolo. Memorias que uno atesora.

Mi “viejo” me levantaba temprano (era madrugador) para que desayunáramos juntos. Él era flaco, pero se mandaba con un desayuno que hoy en día alarmaría a cualquier médico: huevos, tocino y pan, todo frito (ojo, nunca sufrió del colesterol). Salir de la cama temprano tenía pues su recompensa, acompañar a mi padre, todavía pienso en él cuando voy a comer un desayuno americano.

El otro ejemplo paternal que veo hoy seguido es mi hermano. Me encanta su interacción con mis sobrinos, me hace recordar a mi papá con nosotros. De ahí va el título de esta columna homenaje al Día del Padre, no es infalible pero es bastante certero: cuando ves a un buen papá con sus hijos, seguramente él vivió una experiencia similar de niño con su padre.

Hace unos días, veía un partido de fútbol y se me unieron mi hermano y sobrinos, se sentía en el ambiente el placer de los chicos por compartir ese momento con su papá y viceversa. Y, es que pasar tiempo con los hijos es una inversión que uno atesora y los niños también (yo soy ejemplo de ello). Por eso, mi mamá, mi hermano (y ahora mis sobrinos y mi cuñada) recordamos a mi papá cada Día del Padre, lo “saludamos”, un buen papá te acompaña toda la vida. ¡Feliz Día Papá!

Anuncios
Categorías:FiestasEtiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: